La pandemia de la covid-19 agudizó el problema estructural de la educación superior en Falcón. Miles de jóvenes estudiantes y profesionales de cualquier parte de la entidad han abandonado por decisión propia y de manera forzada, sus estudios de pre-grado y posgrado en el país.

Empujados por el hambre, la falta de seguridad alimentaria, oportunidades de estudio, el desplome del sistema de salud pública, inseguridad y la persecución política, son algunas de las razones que obligan a muchos a dejar antes de tiempo sus carreras universitarias.

En este sentido, el abogado Omar García, director de Fundaredes en el estado Falcón, señaló que los jóvenes nada tienen que celebrar este 12 de febrero como consecuencias de las violaciones en sus derechos sociales y económicos que padecen.

Denunció el colapso educativo universitario que atraviesa el estado Falcón, una de las regiones universitarias del país que registra un alto porcentaje de jóvenes desde cualquier lugar de Venezuela. “No es posible que la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda que fue una casa donde se cumplieron muchos sueños de los jóvenes venezolanos, hoy en día esté en un colapso total, producto del sometimiento que hay sobre la educación hacia las políticas ideológicas y partidistas característico del gobierno de turno”, sentenció.

En el artículo 11 de la Declaración Mundial, sobre la Educación Superior en el Siglo XXI de la  Unesco, establece que la calidad de la educación superior debe ser de manera pluridimensional. “La calidad de la enseñanza superior es un concepto pluridimensional que debería comprender todas sus funciones y actividades: enseñanza y programas académicos, investigación y becas, personal, estudiantes, edificios, instalaciones, equipamiento y servicios a la comunidad y al mundo universitario”.

Omar García, agregó que la inseguridad ha violentado los espacios educativos de los principales núcleos de la Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda. Entre ellos: El núcleo el Hatillo,  Los Perozos, Borregales y ADI. “El hampa ha robado equipos tecnológicos, aires acondicionados, ha destrozado los espacios lúdicos y  frente a esto, el gobierno regional no ha diseñado un efectivo plan de seguridad que garantice los espacios de la casa de estudio”, señaló.

El artículo 102 de la Constitución Bolivariana de Venezuela establece que “la educación es un derecho humano y un deber social fundamental, es democrática, gratuita y obligatoria. El Estado la asumirá como función indeclinable y de máximo interés en todos sus niveles y modalidades, y como instrumento del conocimiento científico, humanístico y tecnológico al servicio de la sociedad”.

Actualmente las universidades públicas están en estado de abandono, sin presupuesto y sin personal, lo cual vulnera el derecho de los jóvenes a la educación. FundaRedes Falcón