En Venezuela la criminalidad se ha convertido en un fenómeno que afecta a la sociedad, obligada a convivir con grupos al margen de la ley, los cuales sustituyen al Estado y ejercen el control en algunas comunidades y territorios. A pesar del masivo éxodo generado por la Emergencia Humanitaria Compleja que padece el país, los índices de criminalidad, lejos de descender van en aumento. El Estado venezolano muestra ausencia en el control del territorio, pero además en la escasa y opaca información oficial, pues desde hace años dejó de dar estadísticas reales sobre los hechos delictivos.