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Durante años la intimidación y el terrorismo psicológico han sido estrategias utilizadas por quienes ostentan el poder en Venezuela, para disminuir a los ciudadanos en su lucha por el respeto a los derechos, la libertad, la democracia y la paz.

Desde Fundaredes, a pesar de cualquier acto de amedrentamiento que pretendan hacer contra alguno de nuestros activistas, ratificamos que sigue firme e inquebrantable nuestro propósito como organización en función de la promoción y defensa de los Derechos Humanos. Durante las últimas semanas, hemos documentado la actuación perversa de grupos al margen de la ley a través de la curva de la violencia, los boletines de investigación, las denuncias ante las instancias correspondientes y ante los medios de comunicación, donde además hemos mostrado públicamente las evidencias de: homicidios, desapariciones y enfrentamientos entre grupos armados, en cada uno de los estados fronterizos, así como la situación de indefensión y vulnerabilidad en la que se encuentra la población frente a este contexto opresivo.

Es para  nosotros una aspiración como ciudadanos que instancias como la Defensoría del Pueblo, la Fiscalía del Ministerio Público, y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) garanticen la soberanía nacional y los Derechos Humanos que hoy en día están siendo vulnerados, y es por eso que hemos acudido a estas instancias del Estado, a exigir lo que les corresponde por ley.

En las últimas horas, la familia de nuestro director general, doctor Javier Tarazona, ha sido objeto de amedrentamiento, debido a la presencia en las afueras de su lugar de residencia, de miembros del organismo policial conocido como SEBIN (Servicio Bolivariano de Inteligencia), quienes incluso han tomado fotografías del lugar.

Realmente nos sorprende de sobremanera que estos organismos se dediquen a intimidar a un activista defensor de los Derechos Humanos, cuando deberían estar actuando en favor de garantizar la soberanía nacional, y evitar las actividades ilícitas que se desarrollan en los estados fronterizos, así como la seguridad e integridad de todos los ciudadanos.

La noche de este jueves 14 de noviembre hicimos pública esta situación, y rechazamos este tipo de actuaciones que solo pretenden atemorizar a quienes luchamos por los derechos de todos. Hacemos un llamado al Fiscal Superior del Táchira, y a la propia Defensoría Del Pueblo, para que garanticen el cumplimiento de las funciones que, como defensores de Derechos Humanos y como ciudadanos tenemos, de visibilizar la tragedia que ocurre en territorio venezolano.

Rechazamos además la presencia de sujetos encapuchados recorriendo las calles de diversos municipios del Táchira, que solo buscan sembrar el terror en las personas, y la persecución desatada en contra de dirigentes de varias organizaciones no gubernamentales y políticas en Venezuela en las últimas horas previas al 16 de noviembre.

Una vez más ratificamos la convocatoria para que este próximo sábado 16 de noviembre; estemos los ciudadanos, en cada uno de los rincones de Venezuela, manifestando de manera firme, democrática, cívica, y digna; nuestro rechazo a las políticas erradas, a la pobreza, al hambre, al desgobierno, a la cultura de la muerte que imponen, a la destrucción de la educación, y a toda la tragedia que ha devenido en la terrible crisis humanitaria que hoy está viviendo el pueblo venezolano.

Este sábado 16 de noviembre, nuestro equipo de activistas y defensores de los Derechos Humanos, estarán activos en el monitoreo del respeto al legítimo derecho a la protesta pacífica que tienen los ciudadanos, y a que se les garantice su integridad en medio del ejercicio de este derecho.