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La precaria situación en la que se encuentra la planta física de la mayoría de las instituciones de educación preescolar, básica, media y diversificada en Venezuela compromete el derecho a la educación, previsto en la Declaración Universal de Derechos Humanos y en la Constitución nacional. En un gran esfuerzo institucional la Fundación Redes realizó una consulta a maestros y directivos de 1.522 instituciones educativas públicas y privadas en 23 estados de Venezuela para conocer las condiciones en las que culminó el año escolar 2017-2018 ante la ausencia de información oficial.
La muestra realizada entre mayo y julio de 2018 se aplicó en 6,23% del total de los centros educativos del país, que suman 24.402, y buscó recoger la información mediante preguntas cerradas que se plantearon de forma idéntica a cada encuestado en entrevistas cara a cara con directivos, coordinadores o docentes, 55% de ellos de género femenino y 45% masculino.
De este estudio se desprende que 82% de estas escuelas y liceos no contaron con áreas indispensables para cumplir de manera adecuada el proceso de enseñanza-aprendizaje a niños, niñas y adolescentes, lo que compromete el reinicio de actividades educativas en septiembre próximo. El deterioro en algunas instituciones es tal que deberían ser clausuradas, pues tienen grietas y moho en paredes y techos, goteras, entre otras fallas que representan un problema de insalubridad para alumnos y docentes. Del universo de encuestados 18% dijo que sus instituciones cuentan áreas de aprendizaje en buen estado porque maestros y directivos se esfuerzan por mantenerlas en óptimas condiciones.
Según los resultados de la encuesta aplicada por Fundaredes, al menos 95% de la infraestructura escolar no fue beneficiada por organismos del Ejecutivo nacional durante el año escolar 2017-2018. Mientras tanto, 5% de los encuestados expresó que en sus instituciones sí se realizaron trabajos de mantenimiento, ampliación o mejora de la planta física durante el mismo período, aunque no han sido concluidos, en su mayoría por haberse agotado el presupuesto, lo que ha conllevado al abandono de esos espacios en rehabilitación.
En los estados fronterizos con Colombia los lugares donde se realizan las actividades académicas no tienen ni reúnen –en la mayoría de los casos– las condiciones de infraestructura que se requieren para los procesos de enseñanza-aprendizaje, investigación y administración. En 93% de las instituciones hay ausencia total o parcial de laboratorios de computación, biología, química, física, áreas de biblioteca o recursos para el aprendizaje entre otros. De acuerdo con la información aportada por los docentes, esta situación se debe a que el gobierno nacional no invierte en la construcción de esas áreas e incluso cuando el presidente Nicolás Maduro ha anunciado que destinarán recursos en infraestructura escolar estos son desviados producto de la corrupción.
De acuerdo con los resultados de la encuesta hay 45% de hacinamiento en aulas de clase: situación que se agudiza en las ciudades con mayor matrícula estudiantil; aunque 55% de las instituciones no reporta hacinamiento en parte debido al ausentismo e incluso la deserción escolar, sobre todo en la zona rural de los estados fronterizos.
Áreas como baños, canchas deportivas, aulas y cocinas no se encuentran operativas en 86% de los casos por la falta de mantenimiento y supervisión de los organismos del gobierno nacional encargados de las mejoras educativas. En 83% de las escuelas no cuentan con la cantidad requerida de sanitarios según la matrícula, debido a que originalmente fueron construidas para menos alumnos. Por ejemplo, hay instituciones con matrícula de 500 estudiantes por turno escolar que apenas tienen cuatro sanitarios por género, lo que ocasiona largas colas para usar el servicio en los minutos de receso
Las fallas en los servicios públicos en las instituciones consultadas a nivel nacional se ubican en 83% y afecta la conexión a internet, energía eléctrica, telefonía fija y móvil, así como el suministro de agua potable. Fundaredes constató que las instituciones de la frontera se encuentran en condiciones aún peor, con baños deplorables, algunos de ellos aún con sistema de letrinas, otros con sanitarios rotos, sin agua directa y mangueras rotas. Igualmente, áreas de cocina no aptas para el procesamiento de alimentos, sin acceso al agua potable, techos con goteras o paredes con filtraciones. Además, las canchas deportivas y áreas de recreación no tienen un adecuado funcionamiento. El estudio refleja que en 14% de los casos los encuestados señalaron que sus instituciones presentan regulares condiciones en éstas áreas debido a la ayuda de representantes y maestros.
ADEMÁS DE APRENDER,
ALIMENTARSE TAMBIÉN ES UN RETO
La encuesta de Fundaredes también abarcó lo
relacionado con el cumplimiento del Programa de Alimentación Escolar (PAE) o Sistema de Alimentación Escolar (SAE). El estudio encontró que 71% de las instituciones no cuenta con comedor ni espacios propicios para que los escolares reciban alimentación. Los niños, niñas y adolescentes reciben los alimentos en tazas En Venezuela hay una violación sistemática del derecho a la educación, pues cada año la situación empeora en todos los aspectos que abarcan el sistema educativo. Se da paso al oscurantismo social y a la desprofesionalización en el país o viandas traídas de sus hogares y comen en los pupitres. Según los datos aportados por docentes y directivos encuestados, 95% de las instituciones no recibe completos los alimentos requeridos para la elaboración diaria de un menú balanceado como lo establece el Instituto Nacional de Nutrición.
Fundaredes constató mediante visitas directas a algunas instituciones que la proteína que envía el programa gubernamental de alimentación son granos como caraota o lenteja para ser consumidas con arroz, o en ocasiones solo llega harina de maíz precocida y arroz; la fruta que se suministra es insuficiente para el número de alumnos y las verduras que entregan ocasionalmente alcanzan solo para la sopa de un día. Por ejemplo, alimentos como carnes rojas, pollo y pescado no se perciben en la dieta de los escolares, ellos son sustituidos por caraotas o lentejas algunas semanas. Lácteos como el queso están ausentes en la alimentación en las escuelas y liceos, mientras que la leche es consumida una vez cada tres meses, en promedio. Otro problema es que los tiempos de reposición de los alimentos son prolongados.
Fundaredes buscó asesoramiento de nutricionistas que concluyeron que en las instituciones educativas venezolanas no se cumple con una alimentación sana y balanceada que contribuya al crecimiento y desarrollo de los alumnos que requieren una alimentación adaptada a su edad y a su esfuerzo académico. Sin embargo, denunciar públicamente estas irregularidades no es fácil para los docentes, pues 59% de los encuestados admitió que no lo hace por temor a ser sancionado o excluido de las políticas de la institución.
SIN ATENCIÓN ASISTENCIAL NI SOCIOECONÓMICA
Tanto la encuesta como las visitas realizadas por Fundaredes constataron que 92% de las instituciones no cuentan con insumos para asistir una situación de emergencia. Por otra parte, 97% de los encuestados afirmó que a sus instituciones no llegan becas ni ayudas socioeconómicas, y en los pocos casos que se reciben la asignación es una cantidad insignificante e insuficiente para brindar una verdadera ayuda a los estudiantes de bajos recursos.
Como conclusión de los elementos analizados en el estudio de Fundaredes podría afirmarse que existe un porcentaje de exclusión estudiantil cercano a 61% en aquellas instituciones donde no se ofrece adecuadamente el servicio de alimentación escolar y donde las condiciones de infraestructura no son las idóneas para consolidar el proceso de enseñanza-aprendizaje.
Un aspecto novedoso que se evidencia en las instituciones educativas venezolanas es el abandono de las aulas de clase por parte de los estudiantes, fenómeno en el que influye el éxodo de la población económicamente productiva. Un porcentaje importante de migrantes está constituido por padres de familia, lo que conlleva a que sus hijos abandonen las escuelas; otra proporción corresponde a padres y madres que se ven forzados a trabajar turnos extra para paliar la hiperinflación, así como muchos estudiantes que se ven obligados a dejar los libros y salir a trabajar para colaborar con los gastos del hogar, incluso causando desintegración familiar. De acuerdo con los resultados obtenidos en la encuesta de Fundaredes, el promedio de deserción escolar que reportaron las 1.522 instituciones educativas del país objeto de estudio se ubicó en 61%.

En el caso de las instituciones en localidades

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Haz clic en la imagen para ver el vídeo https://www.youtube.com/watch?v=p7jSEyA7lAc&feature=BOLETIN

ubicadas en frontera con Colombia destaca una media porcentual de 80% de deserción escolar, según los resultados de la consulta; la etapa de educación media es la que registra mayor abandono por parte de los alumnos: Táchira, con 79%; Zulia, con 82%; Apure, con 84%, Amazonas, con 80%; Bolívar, con 81%. En educación primaria el porcentaje promedia entre 65% y 70%, igualmente la cifra más elevada de todo país. Destaca el hecho que 10% de estudiantes venezolanos serían inscritos en planteles educativos de Colombia.
Un elemento de gravedad que ha influido en el abandono de la escolaridad en la frontera y que evidencia un problema que no es atendido por las autoridades venezolanas es que 75% de los niños y adolescentes dejan sus estudios tras ser reclutados por el ELN, EPL, FBL y grupos disidentes de las FARC para sumarlos a sus actividades ilícitas.
DOCENTES AL LÍMITE
Los docentes venezolanos carecen de asesoramiento para el diseño curricular, según se desprende de la encuesta realizada por Fundaredes. Pero, además, 95% de los maestros expresa desacuerdo con lo planteado en los programas y asignaturas del currículo bolivariano, debido a su contenido ideologizante enfocado en el denominado socialismo del siglo XXI. La Colección Bicentenario donada por el gobierno a los estudiantes de educación primaria y secundaria muestra imágenes y textos de exaltación de la vida del fallecido presidente Hugo Chávez e ídolos socialistas no vinculados al proceso histórico venezolano como el che Guevara, Fidel Castro y José Marti.
El aspecto socioeconómico también es un gran escollo para los docentes, pues el salario no les alcanza, los incrementos salariales decretados por el gobierno no los reciben de forma oportuna y en todo caso se diluyen debido al proceso hiperinflacionario que atraviesa el país. Esto, sumado a la falta de meritocracia, el acoso laboral y la persecución política, han impulsado al personal docente a la deserción laboral.
Analizados los datos de la encuesta se concluye que en Venezuela existe una sistemática violación del derecho a la educación, pues cada año la situación empeora en todos los aspectos que abarcan el sistema educativo. Con esto el Estado incumple sus obligaciones previstas en la Constitución y en acuerdos y resoluciones de carácter global que ha suscrito, permitiendo el avance de la emergencia humanitaria compleja que afecta el derecho humano a la educación libre, plural, democrática y de calidad, así como también vulnera el derecho al trabajo digno de los docentes, con lo que compromete el futuro de las generaciones y da paso al oscurantismo social y a la desprofesionalización en el país.

La ONG Fundaredes hace público SEXTO boletín

“ENCUESTA REVELA SEVERA VULNERACIÓN DEL DERECHO A LA EDUCACIÓN EN VENEZUELA “

 

Enlace espejo http://bit.ly/6toFundaredes

 

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